En 2019, recibí los primeros mensajes pidiendo consejo y ayuda. O simplemente compartiendo sus experiencias o sentimientos.
Al día de hoy, he perdido la cuenta de los miles de mensajes que he respondido y también he ayudado con mis sesiones.
Y ahora me encantaría saber de vos.
Todos los mensajes son respondidos. Algunos con mayor urgencia que otros, pero todos son importantes.